Cuando la luna suspira
Dicen que la luna llora cuando el amor se apaga en la tierra. Nadie entiende su idioma de plata, pero las mareas escuchan su quejido y lo transforman en suspiros que van y vienen hasta encontrar a quienes aún aman en silencio. En la orilla del mundo, una mujer de ojos estrellados esperaba a su amado. Había prometido volver antes de que la luna se vistiera de sombra, pero el tiempo, ese ladrón de promesas, le robó el camino. Cada noche lo buscaba entre las olas, temblando entre la bruma, mientras el reflejo lunar se quebraba sobre el agua como un espejo cansado. Entonces la luna comenzó a llorar. Sus lágrimas caían en forma de luciérnagas dormidas sobre los mares, y donde rozaban el agua nacían flores de luz, breves como los recuerdos. La mujer, al verlas, comprendió que el cielo la amaba por compasión, que la noche misma acompañaba su espera. Una de esas lágrimas cayó sobre su pecho, y con ella le llegó una voz. Era la voz de su amado, hecha de ...